Visión global en consumo local
¿Sabías que comprar productos ecológicos locales resulta beneficioso tanto para la economía como para combatir el cambio climático? Cuando seleccionas los productos que comparas según su procedencia y del modelos productivo del que proceden, puede transformar el modelo económico actual. ¿Cómo? Dándole una orientación más justa y sostenible, respetando el medio ambiente y nuestra salud. |
Evitando hacer tus compras en grandes almacenes puede tener doble significado. Primero, estás saliendo del circuito del gran comercio internacional caracterizado por sus canales de larga cadena: en un extremo se encuentran las grandes marcas y superficies (las que consiguen grandes beneficios) y en el otro lado tras pasar por intermediarios y especuladores, se encuentran los productores locales, en lugares remotos del punto de venta. |
Segundo, con nuestras compras estamos convirtiéndonos en partícipes de ese trato abusivo al pequeño productor. Para ello surgen alternativas como el Comercio justo o comprar directamente a los productores ecológicos locales de nuestra zona. El comercio justo consiste en que ese pequeño agricultor o ganadero reciba el ingreso respetable por su trabajo, es decir, recibirá lo que le pertenece. |
Y todo esto, ¿cómo beneficia a nuestro entorno? El proceso ecológico no utiliza fitotóxicos y los productos derivados de esta forma de producción combaten el cambio climático. Eso es posible al no utilizar los tóxicos que generan CO2 y otros gases que impulsan el calentamiento de nuestro planeta. Al adquirir productos locales disminuimos nuestra huella de carbono al reducir el transporte. Otra ventaja es que estos productos no contienen material de embalaje o etiquetado que contamina, como es el caso de los plásticos. |